Los Misterios Luminosos
(Padre Péter)
Misterio No. 1: El Bautismo de Jesús en el Jordán
¡Dejemos cada vez más inflamar y transformar nuestros corazones mediante el Espíritu Santo! ¡Sigamos el ejemplo y la humildad de Juan Bautista!
En la Sagrada Escritura leemos: Juan 1,19-34
Fragmentos del Diario Espiritual Llama de Amor:
„¡Mi hija carmelita! En todo el mundo tú eres la más pequeña, la más ignorante y la que menos merece entre los que yo he elegido para transmitir la gracia, porque yo deseo divulgar mis enunciados a través de tu pequeñez y tu humildad.” He meditado profundamente las palabras de la Virgen. Ella sabe quién soy y cómo soy. Mucho me reconfortó, pues se despejó un poco de luz en mi mente…
Me acordé de lo que dijo San Juan Bautista sobre el Señor Jesús: „Yo no soy digno ni siquiera de desatar la correa de sus zapatos.” Me sumergí en mis pensamientos, cuán infinitamente misericordioso es el Señor, si San Juan dijera esto. (14 de enero de 1963.)
Luego (el Señor Jesús) se remitió a San Juan Bautista, el que había preparado su camino. Me habló de sus sufrimientos y de su perseverancia. „Hija mía, al que yo uso no puede ser como una caña sacudida por el viento. Debe persistir a mi lado con decisión inquebrantable. Tu alma no se debe doblar ante nada que no sirva a mí. Mi hija, yo te pido de nuevo, ¡permanezcas conmigo! ¿Sabes cuánto te amo?!” Sus palabras radiaron luz en mi alma. (4 de febrero de 1962.)
Meditación
El Espíritu Santo unge a Jesús para su actuación pública. Nosotros también siempre debemos confiarnos a Dios Santo Espíritu, para que podamos actuar en la vida cotidiana según la voluntad de Dios. Especialmente en el apostolado, cuando queremos servir a la salvación de los demás a través de nuestras oraciones y actos buenos. En el sacramento de la confirmación hemos recibido el regalo del Espíritu Santo, pero día tras día debemos alimentar la llama que hemos recibido en nuestro corazón: leyendo la Sagrada Escritura, meditando en ella, orando firmemente, sirviendo al prójimo. ¡Dejemos inflamar y transformar nuestro corazón cada vez más mediante el Espíritu Santo! Oremos por el Santo Padre, por los obispos, por los sacerdotes y por todos los que el Señor ha invitado a dar testimonio según el ejemplo de San Juan Bautista.
Misterio No. 2: Jesús en la boda de Canà
¡Trabajemos juntos con la Madre Virgen por la salvación de los demás!
Lectura de la Sagrada Escritura: Juan 2,1-11
En el Diario Espiritual Llama de Amor leemos:
„Fue el poder grande de mi Madre como intercesora mediante el cual obtuvo de mí esta grande afluencia de la gracia para las familias, la cual se dispone ahora para derramar en la tierra…. Ella desea que cada familia sea un santuario, un lugar maravilloso donde ella hace sus milagros unidamente con vosotros. Andando de corazón a corazón, dando en vuestras manos la Llama de Amor de su Corazón, la llama que cegará a satanàs, quien quiere dominar las familias, será cegado mediante vuestras oraciones de sacrificios.” (17 de enero de 1964.)
S.V.- ¡Miren ya a Mí y sírvanse de la ayuda de Mi intercesión! Quiero y tengo poder para ayudar. ¡Ojalá viera ya su buena voluntad y su industrioso ponerse en marcha! ¡No lo demoren por más tiempo! (mayo 1962.)
Meditación
Jesús manifiesta su poder divino ante sus discípulos, los que creen en Él. En este misterio vemos cómo la Madre Virgen intercede que Jesús ayude a los hombres. Especialmente en las familias. Podemos ver también la estrecha relación de Jesús con la Madre Virgen, y que esta relación siempre está sometida a la voluntad de Dios y la proclamación del Evangelio. La primera impresión es que Jesús rechaza la solicitud de su Madre, pero la Virgen que bien conoce las profundidades del corazón de Jesús, manda a los sirvientes que preparen los recipientes. En este misterio pidamos al Señor que nos dé conocimientos más profundos del corazón de Jesús y que podamos recibir el amor de Dios en el profundo de nuestros corazones, tal como lo hizo la Madre Virgen también. Intercedamos nosotros también por los demás, y en la vida cotidiana ayudemos a nuestros semejantes con los actos concretos del amor al prójimo, para que podamos dar testimonio de Jesús con eficacia, con lo cual cada vez más crean en Él. El Señor conceda que los jóvenes, guiados por el amor de Dios, encuentren sus vocaciones, formaran familias cristianas que sacan de la gracia de Jesús y saborean la dulzura de la fe.
Misterio No. 3: Jesús anuncia la llegada del Reino de Dios
Convertimosnos y creamos en el Evangelio!
Lectura de la Sagrada Escritura: Mc 1,14-15
En el Diario Espiritual Llama de Amor leemos:
¡Oh, mi dulce Salvador! nadie sabe mejor que Tú cuánto he andado a tientas hasta llegar –por tu gracia- a Ti. Señor mío, ahora que has quitado la corteza externa de mi alma, siento que la abundancia de tu gracia me inunda.
¡Oh, Jesús Mío!, ve quitando las grandes faltas de mi alma a golpe de cincel, no me importa que me duela, para que el día que tenga que presentarme delante de Ti en la hora de mi muerte, puedas reconocer en mí la obra de Tus Santas manos.
Mi amable Jesús, quiero arrepentirme tanto de mis pecados como no lo hizo jamás ningún pecador arrepentido y amarte a Ti como no te amó jamás ningún pecador convertido.
Mi amable Jesús, te ruego con profunda humildad que en adelante no pase ni un solo día de mi vida sin que la gratitud y el amor que siento por Ti, hagan brotar de mis ojos lágrimas de arrepentimiento. (1961)
Meditación
Jesús se preparó para su actuación pública con mucho trabajo y oraciones, y cuando llegó el tiempo, empezó a proclamar el Reino de Dios. “Arrepiéntanse y crean en el evangelio” – estos fueron sus primeras palabras al empezar su actuación pública. Jesús nos llama a que aceptemos la Buena Nueva que Él nos proclamó para nuestra salvación. Para poder recibir tenemos que convertirnos, tenemos que creer en nuestro único Redentor Jesucristo, y tenemos que dejar todo lo que nos podría alejar de Él, es decir el pecado. Por lo tanto en nuestra promesa del bautismo y en nuestras oraciones diarias nos oponemos a los trabajos de los espíritus malos, los que quieren atraernos al pecado. Pidamos el apoyo y la intercesión maternal de la Virgen para nuestra conversión de cada día, ella con su vida nos ha mostrado ejemplo, nos cuida desde el cielo, nos conduce en el camino de la conversión con sus apariciones y mensajes en la senda auténtica de Jesús, entre las dificultades de los tiempos de hoy.
Misterio No. 4: La Transfiguración del Señor en el Monte Tabor
La sequía espiritual y consolación son instrumentos de Dios en nuestro camino espiritual
Lectura de la Sagrada Escritura: Mt 17,1-9
En el Diario Espiritual Llama de Amor leemos:
Las palabras de la Santísima Virgen han movido a profundo arrepentimiento en mi alma. Mis ojos se llenaron de lágrimas. Así ha pasado el tiempo hasta el momento de la sagrada comunión. En el melodio se entono el canto sagrado: – “En el fondo silencioso del templo…” Esto aumentaba todavía más la ternura que sentía hacia Él. Este es mi canto preferido. Hace ya meses que no lo había oído tocar y ahora ya es el cuarto día sucesivo que lo oigo. Nunca me ha impactado tanto como hoy. Las lágrimas corrían por mi rostro. No podía contenerlas ni siquiera cuando estaba comulgando. Cuando me arrodille de nuevo en mi lugar, hubiera querido expresar mi gratitud por la unión con Él. Pero Él no ha dejado de hablar. ¡Él ha comenzado a encomiarme a mí!:
JC.- “¡Mi pequeña hermanita! ¡Que feliz me siento que puedo entrar a tu corazón que con todo empeño trata de amarme a Mi!” Y tanto inundaba mi alma, que ya llevaba algunos días de aridez espiritual, con sus gracias fecundas que me sentía abrumada bajo la conciencia de mi miseria. Él seguía hablándome:
JC.- “¿Te ha gustado el canto? He sido Yo quien lo ha tocado hoy en el melodio. Este es el canto que nos gusta más. Quería con ello halagarte porque tanto amas el fondo silencioso del templo donde Yo habito.” (2 de junio de 1962.)
El Señor Jesús dijo:
JC.- “De hoy en adelante dividiré el resto de tu vida en tres partes: la primera será de penas y tormentos, luego te inundaré cada vez mas con mis gracias fortificantes y esto será tu premio en forma de arrobamientos. Luego vendrá la sequedad espiritual, o sea el reintegrarte a la vida natural. Tu vida hasta ahora ha sido también parecida a esto, sólo que en adelante vas a saber de antemano lo que te va a suceder.” (21 de diciembre de 1964.)
Meditación
Antes de su sufrimiento Jesús lleva a sus discípulos a la montaña de Tabor para revelar su gloria y mostrar cómo es el reino de los cielos. Los discípulos tienen apariciones celestiales y la luz celestial les cubre. Eso les da gran alegría y fuerza. Eso les va a ayudar para que se mantengan fieles en el cercano sufrimiento de Jesús y entre los tormentos persecuciones. El Señor de vez en cuando nos da unos momentos de gracia, cuando sentimos consolación espiritual y tenemos parte en su luz especial. Según los maestros de la vida espiritual los periodos de las consolaciones y las pruebas se turnan en la vida, y es el Señor mismo que lo quiere así, para fortaleces nuestra fe y aumentar nuestra virtud. El Diario Espiritual de la Llama de Amor habla mucho sobre eso. En nuestras vidas todos hemos tenido momentos especiales, llenos de luces.
Dejemos que estas gracias irradien en la palidez de los días, especialmente cuando estamos sufriendo, cuando estamos luchando con sequía espiritual y oscuridad.
Cuando no sentimos su cercanía y su consolación, a pesar de que Dios siempre está cerca de nosotros. En los días difíciles acordémonos siempre de las gracias que en otros tiempos Él nos dio. Aquellas luces alimenten nuestra esperanza y nos iluminen en las tinieblas.
Misterio No. 5: Jesús hace la Institución de la Eucaristía
El deseo eterno de Jesús es que nos unamos a Él cada vez más
Lectura de la Sagrada Escritura: Juan 6, 53-58
En el Diario Espiritual Llama de Amor leemos:
Sólo abandónate en Mí igual que los racimos de uva pisados, que se transformarán en vino y de este será mi Sangre Santísima. Tú también te embriagas de Mí Preciosa Sangre, pero sólo si antes te transformas y como el mosto te clarificas, o como el trigo que sólo después de haber sido molido se transformará en Mi Cuerpo Santísimo. Tú también sólo después de haber sido molida te transformarás y será divinizada tu miserable naturaleza. ¿Lo entiendes verdad? Juntos hemos meditado ya mucho sobre esto. El que come y bebe Mi Sangre, permanece en Mí y Yo en él. En quien está Dios, él también será divinizado. ¡Compenétrate, hija mía, de esta gracia tan grande!”
(24 de septiembre de 1963.)
Hoy, al estar donde el amable Salvador, infundió en mi alma la alegría de su Corazón “¡Qué bueno que hayas venido! ¡Tanto te esperaba! Te dije ya otras veces, Sumérgete en Mí como la gota de agua en el vino. Yo Soy el vino, tú el agua. Si te unes tanto a Mí, te quedas casi anonadada, sólo Yo reino en ti. Mí Cuerpo y Mí Sangre da fuerza y vida a ustedes. ¡Qué felicidad será si cada vez más se valen de mi fuerza vivificadora! ¡Recoge conmigo! (9 de octubre de 1962.)
Meditación
Jesús vino a nosotros, proclamó el reino de Dios, hizo muchos milagros, curó a muchos hombres, pero el mayor regalo que hemos recibido de Él es que se regaló a nosotros. En el Santísimo Sacramento bajo la apariencia del pan y el vino nos acogemos a Él. Jesús quiso venir tan cerca a nosotros que quiso unirse a nosotros. En la comunión lo podemos hacer cada día, para alimentar nuestra vida en Él. Sin mí nada pueden hacer” (Juan 15,5), como los sarmientos deben permanecer en la vid, así nosotros tenemos que permanecer en Él. Recemos para que todos nuestros días, nuestros trabajos, nuestras iniciativas, nuestras oraciones, nuestros actos buenos siempre sean alimentados por la gracia de Jesús. Que siempre estemos unidos a Él y vivamos con Él. Tal como pedimos en la oración de su eterno deseo, la cual ahora recemos juntos:
JC.- “Que nuestros pies vayan juntos, que nuestras manos recojan unidas, que nuestros corazones latan al unísono, que nuestro interior sienta lo mismo, que el pensamiento de nuestras mentes sea uno, que nuestros oídos escuchen juntos el silencio, que nuestras miradas se compenetren profundamente, fundiéndose la una en la otra.
(4 de mayo de 1962.)