Autor: Padre Peter Szakacs
1. Instrucción inicial para colocarnos en la presencia de Dios.
(La instrucción inicial ayuda a los niños a comprender mejor lo que vamos a hacer y ayuda a disponer sus corazones para la adoración. Con esto resultará más fácil cautivar su atención también.)
Canto de ambientación.
Versión corta
El sacerdote
¡Queridos niños! Jesús vivió en medio de nosotros hace 2000 años. Él era Hijo de Dios y nos ensenó muchísimas cosas bellas y maravillosas sobre Dios. Fue Él quien salvó a la humanidad y mereció para nosotros el Cielo. Después de terminar su vida en la tierra subió a donde su Padre, al Cielo. Sin embargo, Él hubiera querido quedarse entre nosotros también, porque Él nos quiere mucho. Por eso concedió a sus sacerdotes el poder admirable de que puedan convertir, dentro de la santa misa, el pan en su Sagrado Cuerpo y el vino en su Sangre preciosa. Así, de un modo misterioso, Él está siempre con nosotros, y podemos encontrarnos con Él igual que las personas quienes vivían hace 2000 años. Al pan convertido en el Cuerpo de Jesús lo llamamos la Sagrada Hostia y lo guardamos en el Sagrario. Ahora vamos a sacar a Jesús del Sagrario y le vamos a poner en una custodia preciosa sobre el altar y vamos a orar delante de Él. A esto lo llamamos hacer adoración al Santísimo Sacramento. Pongámonos ahora de rodillas, para recibir a Jesús con mucha reverencia.
Versión larga
El sacerdote:
¡Queridos niños! Jesús, el Hijo de Dios, vino a nosotros hace 2000 años para que todos los hombres podamos volver -gracias a Jesús- a los brazos de nuestro Padre Celestial. Jesús llamaba a Dios ¡PADRE!, es decir, su papito, porque Jesús era el Hijo de Dios. Siendo Él el Hijo de Dios, escogió a la Virgen María para que de Ella pudiera nacer y ser hombre también. Jesús, durante su vida en la tierra, hizo muchas cosas bellas y maravillosas. Les ensenó a los hombres cómo han de vivir para ser felices. Al haber cumplido la misión para la cual el Padre le había enviado, volvió a su Padre Celestial. Jesús hubiera querido quedarse siempre con nosotros, porque él nos ama mucho y se alegra mucho si nosotros también queremos encontrarnos con Él. Antes que volviera al Cielo, primero reunió alrededor suyo discípulos, a quienes llamó apóstoles. Les entregó un poder extraordinario y maravilloso: el de poder convertir, dentro de la santa misa, el pan en el Cuerpo suyo y el vino en su Sangre. De este modo, Jesús misteriosamente se queda siempre con nosotros y, en la santa misa, cualquier persona puede encontrarse con Él igual que hace 2000 años. Más aún, al pan convertido en el Cuerpo de Jesús después de que hemos comulgado lo guardamos y así podemos encontrarnos con Jesús fuera de la santa misa también. El pan convertido en Jesús lo llamamos la Sagrada Hostia o el Santísimo Sacramento del Altar. Lo guardamos con mucho respeto en el Sagrario. El sagrario (llamado también tabernáculo) es semejante a una casita que está sobre el altar y tiene una puertecita. Solamente el sacerdote tiene la llave para abrirla. Si el sacerdote abre la puerta puede sacar las pequeñas Hostias para llevarlas a los enfermos o puede colocarla en el altar para que adoráramos a Jesús allí presente y habláramos con Él. Jesús nos escucha y nos responde siempre, pero no a la manera como nosotros lo esperaríamos.
No podemos oír su voz, pero Él pone en nuestros corazones buenos pensamientos para que hagamos cosas buenas y bellas. Nos da amor hacia nuestros padres, hermanos y amigos. Nos ayuda a que hagamos muchas cosas buenas.
Ahora voy a sacar a Jesús del sagrario y le colocaré en la custodia. La custodia suele ser dorada y bella para ofrecer un lugar digno para Jesús. ¡Pongámonos ahora todos de rodillas para que podamos saludar dignamente a Jesús!
CANTO
Exposición del Santísimo Sacramento
2. CONVERSAMOS CON JESUS
(El tema de esta parte de la adoración es: ¿Quién es Jesús para nosotros? Objetivo catequético: despertar y profundizar la fe en los niños.)
Sacerdote:
Te agradecemos, Señor Jesús, por poder estar ahora delante de Ti Tu quisiste venir a nosotros de una manera admirable. Estás aquí presente en la Sagrada Hostia, aunque no te veamos. Estás escondido, pero nos dijistes que estarás aquí presente. Lo quisistes hacerlo así para que te veamos con los ojos de nuestra alma y que nuestra fe en Ti se haga fuerte.
Los niños responden a lo dicho por el lector:
JESÚS, ¡CREEMOS EN TI!
- Jesús, ¡tú eres el Hijo de Dios!
- Jesús, tú enseñastes a los hombres las verdades de Dios, y tus discípulos las escribieron en la Biblia, para que en todas las edades Tú instruyas a los hombres, a nosotros también
- Jesús, tú quisiste quedarte en medio de nosotros aún después de haber subido a los cielos. Por eso te quedaste aquí con nosotros en el Santísimo Sacramento del altar
- Jesús, ¡tú eres el Hijo de Dios!
- Jesús, tú enseñastes a los hombres las verdades de Dios, y tus discípulos las escribieron en la Biblia, para que en todas las edades Tú instruyas a los hombres, a nosotros también
- Jesús, tú quisiste quedarte en medio de nosotros aún después de haber subido a los cielos. Por eso te quedaste aquí con nosotros en el Santísimo Sacramento del altar.
- Jesús, tú quisiste quedarte en medio de nosotros aún después de haber subido a los cielos. Por eso te quedaste aquí con nosotros en el Santísimo Sacramento del altar
- Jesús, tú estás escuchando mi oración
- Jesús, el Padre Celestial por medio de ti creó todas las cosas lindas que hay en el mundo
- Jesús, tú me conoces a mí
- Jesús, tú conoces cómo me llamo
- Jesús, tú eres mi buen amigo
- Jesús, a ti te puedo contar mis pensamientos más secretos
- Jesús, tú te sientes feliz porque ahora estoy junto a ti
- Jesús, tú me invitas, como invitastes a los apóstoles, para que yo también fuera tu discípulo
- Jesús, tú te alegras cuando me puedes perdonar
- Jesús, tú eres feliz si yo confío en Ti
- Jesús, tú puedes ayudarme
- Jesús, tú amas mucho a tu dulce Madre, la Virgen María, y hasta nos la distes, para que fuera nuestra Madre Celestial también
( Oraciones propias de los niños presentes)
CANTO
(Al final de cada tema podemos dejar unos minutos para ayudar a los niños a expresar sus propias oraciones. Ayudémosles con paciencia a que digan cosas que sean correctas, pero –al mismo tiempo- dejemos que se manifiesten espontanea- y creativamente a la manera de niños como son. Tampoco es problema si solamente repiten lo que han oído.
Los niños no solamente con palabras puedan expresar lo que sienten en su corazón. Pueden traer p.ej. corazoncitos recortados con sus nombres escritos. Pueden dibujar sus peticiones, sus agradecimientos y pueden ponerlos ante Jesús. De muchas otras maneras podemos conseguir que los niños participen activamente en la oración.)
3. DAMOS GRACIAS A JESÚS
Los niños responden:
¡GRACIAS TE DAMOS, JESÚS!
- Gracias te damos, Jesús, porque nacimos
- Gracias te damos, Jesús, porque por el bautismo llegamos a ser hijos del Padre Celestial
- Porque en las clases de religión ( en el catecismo) podemos aprender muchas cosas importantes sobre Dios
- Porque cuando terminemos nuestra vida en la tierra, tu nos esperarás en el Cielo.
- Porque hay templos lindos donde podemos orar
- Porque nuestros padres nos aman y nos consiguen todo lo que necesitamos.
- Porque nos distes hermanos y amigos
- Por nuestros abuelos y abuelitas quienes nos quieren, se preocupan de nosotros y ayudan a nuestros padres en nuestra educación
- Porque nuestras familias siguen unidas
- Porque puedo disfrutar en la escuela lo bueno que es sentirme parte de una gran familia y puedo aprender muchas cosas nuevas
- Porque Tú nos amas, Jesús, cuando otros no nos quieren
- Porque con tu providencia proteges mi vida y porque soy importante para ti, Jesús
- Porque tu has llamado a unos para que lleguen a ser sacerdotes y nos ayuden a que podamos encontrarte a Ti
- Por el sol, la luna y las estrellas, por los bosques, por los campos, por las plantas bonitas y por los animales
- Porque de muchas maneras podemos jugar, dibujar, colorear y trabajar.
- Porque cuando hacemos una excursión con nuestra familia, con los niños del jardín o de la escuela, podemos ver muchas cosas interesantes
- Porque cuando hace tiempo bonito, podemos jugar afuera también
- Porque soy sano, puedo correr, puedo ir en bicicleta, puedo jugar
- Porque hay películas que los niños cristianos también podemos verlas
- ( Oraciones de los niños presentes )
CANTO
4. PEDIMOS PERDÓN AL SENOR
Los niños responden:
¡PERDÓNANOS, JESÚS!
- Cuando no hemos cumplido lo que tú nos ensenaste en la Biblia o en el catecismo (en las clases de religión)
- Cuando no hemos rezado nuestras oraciones diarias y no hemos conversado Contigo
- Cuando hemos desobedecido a nuestros padres
- Cuando hemos discutido (o peleado) con nuestros hermanos
- Cuando nos hemos reído (o burlado) de los niños más débiles o cuando hemos excluido a alguien de entre nosotros
- Cuando éramos egoístas con nuestros amigos no compartiendo nuestros juegos con ellos o quitándoles a ellos los suyos
- Cuando no hemos ayudado a nuestros padres
- Cuando no hemos estudiado bien o no hemos cumplido bien las tareas de casa
- Cuando no hemos dicho la verdad
- (Oraciones propias de los niños presentes: en silencio o en alta voz )
CANTO
5. PIDAMOS A JESÚS POR TODOS LOS HOMBRES
(Objetivo catequético: Presentemos con confianza nuestras peticiones ante Jesús. Él las escuchará.)
Los niños responden:
TE ROGAMOS, ¡ESCÚCHANOS!
- Concede, Jesús, que cada vez más niños reciban educación religiosa y así puedan conocerte a Ti, nuestro Salvador
- Bendice, Jesús, al Santo Padre, a los obispos, a los sacerdotes, quienes son llamados para transmitir tu enseñanza en la Iglesia
- Bendice, Jesús, a nuestros padres a quienes tanta gratitud debemos
- Ayúdanos, Jesús, a que podamos ser unos hijos buenos y que nuestros padres estén muy complacidos en nosotros
- Que podamos ser buenos amigos para nuestros compañeros
- Que podamos hacer bien nuestras tareas de la escuela y que encontremos gusto en estudiar bien
- Oremos por aquellos niños quienes no tienen familia, para que ellos también puedan crecer en un ambiente de cariño
- Oremos por los niños enfermos, para que se curen, -si esa es tu santa Voluntad- y que encuentren buenos médicos quienes les sabrán curar
- Oremos por los pobres quienes no tienen una casa digna, quienes no encuentran trabajo, para que ellos también encuentren trabajo puedan vivir en una casa buena
- Oremos por aquellos niños quienes no tienen suficiente capacidad para hacer alguna tarea de la escuela, para algún trabajo, para que ellos también las puedan realizar bien
- ( Oraciones propias de los niños presentes )
CANTO
6. PEDIMOS LA INTERCESIÓN DE LA VIRGEN SANTÍSIMA
Responden los niños:
¡RUEGA POR NOSOTROS!
- Virgen María, ¡tú eres la Madre de Jesús!
- Virgen María, ¡tú tienes en tus brazos al Nino Jesús!
- Virgen María, cuando Jesús estuvo colgado en la cruz, Él nos encomendó a Ti para que fueras buena Madre nuestra y que nos cuidaras desde el cielo
- Virgen Santísima, tú nos amas y eres feliz cuando ves que somos amigos de Jesús
- Virgen Santísima, tú nos cubres con tu manto celestial, nos rodeas con amor maternal y nos defiendes
- Virgen Santísima, tú nos muestras la verdadera belleza e irradias sobre nosotros el verdadero amor de Dios
- Virgen Santísima, Madre nuestra del Cielo, en todas nuestras necesidades te preocupas de nosotros
- Virgen María, ayuda a nuestros padres para que sirvan siempre con amor a su familia
- Virgen María, como eres la Reina de la Paz, tu nos entregas tu paz y nos ayudas a que nosotros también vivamos en paz
- Virgen Santísima, en tu Corazón arde la Llama de Amor hacia Dios y hacia nosotros. Enciende esta Llama en nuestros corazones también, para que podamos amar a Dios y a nuestros próximos cada vez con más amor
- Virgen Santísima, oramos junto contigo por aquellos quienes no han conocido todavía cuánto nos ama Dios, para que ellos también abran sus corazones para Dios
CANTO
7. JESÚS NOS BENDICE
Sacerdote: Jesús durante su vida bendijo a muchísimas personas. Por su bendición muchos se curaron, otros cobraron fuerza para comenzar una nueva vida, abandonaron sus faltas y luego hicieron mucho bien. Una vez estaba Jesús muy cansado porque estaba ensenando durante todo el día. En ese momento unas madres le llevaron sus pequeñitos para que les bendijera. Los discípulos querían apartarles de Jesús: ¡No perturben al Maestro! Pero Jesús, a pesar de estar muy cansado, dijo: “!Dejen que los niños se me acerquen a mí, no se lo impidan, porque de los que son como ellos es el Reino de Dios!” Y tomándolos en brazos los bendecía imponiéndoles las manos.” (Mc 10,14-16) Esto lo hizo Jesús porque quiere mucho a los niños.
Ahora a nosotros también va a bendecir Jesús desde la Sagrada Hostia. Durante la bendición tocaremos la campanilla para que todos pongan atención porque en esos momentos ocurre algo muy importante… La voz de la campanilla alabará también a Jesús. Mientras Jesús nos bendice, pediremos su bendición para nuestros padres, amigos y para nosotros mismos.
CANTO
BENDICIÓN CON EL SANTÍSIMO SACRAMENTO
CANTO FINAL (Se puede tocar la campanilla e incensar si es posible.)